martes, 6 de julio de 2010

Caídas: ejecución o indulto


El Tour a veces nos depara situaciones extrañas, cuando menos te lo esperas un accidente, un golpe, un corte o una racha de viento hacen saltar todas las previsiones por los aires. Algo así ocurrió en la etapa de ayer. Camino de Spa, con el suelo mojado por la lluvia, una de las motos de la carrera cayó al suelo añadiendo aceite a lo que ya era una pista de hielo. El resultado: más de 30 corredores besando el asfalto; entre ellos Contador, Armstrong, Frank y Andy Schleck, siendo éste último el más perjudicado.


El caso es que favoritos como Menchov, Sastre o Evans, que habían conseguido evitar la caída, se encontraron con 30 kilómetros por delante y la oportunidad de “eliminar” de la carrera a tan ilustres candidatos a la victoria final. Contador y Armstrong no tuvieron problemas para reintegrarse, pero los Schleck marchaban ya con tres minutos de retraso. En esos momentos siempre surge el eterno debate: tirar o esperar a los caídos.


En el recuerdo de todos siempre está la drámatica caída de Ocaña bajando el col de Menté en el 71, allí ni Merckx ni nadie esperó al español que se dejó el Tour en aquella cuneta. Lo mismo hizo Armstrong con Zülle en el 99, en el Paso de Gois; con Beloki en 2003 bajando la Rochelle o con Mayo en 2004 con el pavés por medio. Es cierto que en el caso de Beloki (no pudo levantarse) de nada habría servido parar. Pero con Zülle y Mayo, el americano aprovechó para sacar el máximo partido de sus percances.


También está el caso contrario. Ullrich se salió de la carretera en 2001, en un descenso camino de Saint Lary y Armstrong le esperó en un gesto aplaudido por todos. El alemán devolvió el favor dos años después, cuando Lance se enganchó con un espectador subiendo Luz Ardiden, con los dos rivales jugándose el Tour. Para muchos, en aquella ocasión Ullrich pecó de ingenuo.


Volviendo a la jornada de ayer, en el grupo de los “intactos” también marchaba el líder Fabian Cancellara. En ese momento el suizo se convirtió en el “capo” o portavoz del pelotón y decidió que el ritmo se aminorara, había que esperar a los cortados. “Espartaco”sacrificaba así su maillot amarillo, en favor de Chavanel, con el fin de salvar a los Schleck, compañeros de equipo. El resto aceptó consumando así el indulto.


Al final etapa y liderato para Chavanel. El pelotón entraba a más de tres minutos en modo “manifestación”, protestando por la peligrosidad del recorrido, todo ello bajo la supervisión de Cancellara. Los heridos se “lamían” las heridas mientras gente como Sastre, Menchov o Evans, se preguntaban si habían perdido una oportunidad de oro. Así es el ciclismo y las caídas. En ocasiones hay que parar y esperar alegando juego limpio y otras veces se sigue hacia adelante, justificándose en que son circunstancias de la carrera.

lunes, 5 de julio de 2010

Los cuartos ya son historia


Cuando el colegiado guatemalteco Carlos Batres decretó el final del partido, Iker Casillas se arrodilló sobre el césped del Ellis Park con los ojos cerrados y los puños al aire. Acto seguido los jugadores de la selección española corrieron a abrazar a su capitán. España estaba en semifinales por primera vez en su historia. Todos se miraban felices y aliviados, se habían quitado un enorme peso de encima.


Pero el encuentro no fue un camino de rosas, ni mucho menos. Como muchos anticipaban, Paraguay fue un rival durísimo, con la clara misión de morder, de no dejar a ningún jugador español darse la vuelta. El equipo de Vicente del Bosque no se sintió cómodo en ningún momento y apenas pudo generar ocasiones de peligro. El partido parecía “carne” de prorroga hasta el minuto 57, cuando Piqué cometió un penalti como una catedral.


Era el momento de Casillas. Una vez más el destino de la selección estaba en sus manos, como en 2002 ante Irlanda y Corea o en 2008 ante Italia. El de Móstoles no se prodiga mucho en detener penas máximas durante la temporada, pero con “La Roja” le rodea un aura especial, algo sobrenatural que le convierte en invencible. Cardozo lanzó desde los 11 metros y “El Santo” una vez más obró el milagro. En ese momento el partido despertó de su letargo.


Alcaraz derribó a Villa al otro lado del campo. De nuevo máximo castigo. El “Güaje” cedió la responsabilidad a Xabi Alonso, seguramente el error ante Honduras en la misma portería hizo dudar al asturiano. El tolosarra anotó engañando a Bravo, pero Batres decidió convertirse en actor principal. Ordenó repetir el lanzamiento, porque algunos jugadores habían entrado en el área. Alonso tomó de nuevo la responsabilidad pero esta vez el meta paraguayo adivinó sus intenciones. Al rechace llegó Cesc Fábregas raudo y veloz y el portero del Valladolid se lo llevó por delante, pero el de Guatemala se hizo el “sueco”.


Fue entonces cuando el "fantasma de los cuartos" comenzó a planear sobre Johannesburgo. Por las mentes de muchos comenzaron a rondar la tanda de penaltis ante Bélgica en el 86, el codazo de Tasotti en el 94, la “cacicada” de Al Ghandour en el 2002. Pero esta selección no entiende de maldiciones ni de infortunios. La entrada de Cesc y Pedro otorgaron mayor profundidad al equipo. Y llegó el minuto 82. “Pedrito” estrelló en el palo una asistencia de Iniesta y el balón quedó en los pies de Villa, el más indicado. El “pichichi” del Mundial ajustó con el pie derecho, la pelota golpeó en los dos postes y finalmente se alojó en la portería de Paraguay. Jaque mate.


Alemania será el rival en semifinales. Los germanos tratarán de vengar la derrota sufrida en la final de la pasada Eurocopa. España se adentra en un terreno hasta el momento desconocido. Pero sus jugadores quieren hacer historia. No han viajado hasta Sudáfrica para pasar de cuartos, están allí con la intención de llevarse la copa y el que quiera impedirlo, tendrá que hacer algo más que correr.

domingo, 4 de julio de 2010

Momentos épicos: 1989, un Tour de película


Si el mismísimo Steven Spielberg, decidiera realizar una superproducción sobre el Tour de Francia, no habría la menor duda de que lo haría sobre la edición del año 1989. Aquel año se registró la menor diferencia entre el ganador y el segundo clasificado en la historia de la carrera. La película tendría tres actores principales: un francés, Laurent Fignon; un norteamericano, Greg Lemond; y un español, Pedro Delgado.

Estos tres ciclistas ya sabían lo que era vencer en la ronda francesa. Fignon asombró al mundo con su irrupción en 1983, donde se hizo con la victoria. Más sorprendente fue su triunfo al año siguiente, donde derrotó a su compatriota, el gran Bernard Hinault. Los problemas físicos impidieron al parisino rendir al máximo en los años posteriores.

LeMond ganador en 1986, volvía a la élite tras un desafortunado accidente de caza. En el invierno de 1987, su cuñado le disparaba al confundirle con un ciervo. En un primer momento se temió por su prometedora carrera, pero tras una larga recuperación volvía a la competición. Sin embargo, todos coincidieron en que LeMond no era el mismo, se había vuelto más conservador.

Tras varios años intentándolo, Delgado se alzó con el Tour de Francia de 1988. El del Reynolds se ganó a toda la afición española, por su forma de correr tan espectacular y valiente. Acababa de lograr su segunda Vuelta a España y se presentaba en la salida como el rival a batir.

La carrera comenzó con la etapa prólogo. Una contrarreloj de 8 kilómetros en Luxemburgo. Allí presenciamos una de las mayores anécdotas de la historia de la prueba. Pedro Delgado, llegaba 2 minutos y 40 segundos tarde a la salida por un despiste y comenzaba la competición en último lugar. El golpe fue durísimo para el segoviano, que al día siguiente se hundiría todavía más en la contrarreloj por equipos. Delgado se encontraba a más de 7 minutos en la general y con la moral por los suelos.

Siguiendo un guión cinematográfico, durante las tres semanas de aquel julio del 89 se vieron dos tramas bien diferenciadas: Por un lado estaba la lucha por el primer puesto entre LeMond y Fignon. Los dos ciclistas se “turnaban” el maillot amarillo en los Alpes y Los Pirineos. Por otro lado, presenciamos la lucha desesperada de “Perico” Delgado, ya recuperado, por subir posiciones en la general. Por el camino contemplamos a un jovencísimo Miguel Induráin venciendo por primera vez en una etapa de la ronda gala.

Fignon se mostraba mucho más combativo que LeMond. El francés siempre se caracterizó por ser un ciclista imprevisible, atacaba en cualquier terreno. El americano por su parte era más frío y calculador, arriesgaba lo mínimo y lo fiaba todo a sus grandes prestaciones en la lucha individual contra el cronómetro. En la subida a Alpe D´Huez, Laurent Fignon se hacía con el liderato y al día siguiente se reafirmaba con un ataque totalmente inesperado.

La etapa final una contrarreloj de 25 kilómetros por las calles de París, fue el escenario de la lucha dramática entre Fignon y LeMond. El francés partía con el maillot de líder con 50 segundos sobre el americano, todo parecía indicar que el soberbio Laurent sería coronado por tercera vez en los Campos Elíseos. A falta de 5 kilómetros para la conclusión, la ventaja de Fignon se había reducido considerablemente. LeMond soñaba con la victoria.

Cuando el francés cruzó la línea de meta se derrumbó, había perdido el Tour por 8 segundos. El americano por el contrario, estaba en una nube, era el nuevo ganador del Tour de Francia. El tercer lugar lo ocuparía Pedro Delgado, protagonista de una memorable remontada desde la última hasta la tercera posición. Señor Spielberg, aquí tiene su historia.

viernes, 2 de julio de 2010

Especial Tour de Francia 2010


Este sábado arranca en Rotterdam (Holanda) uno de los acontecimientos deportivos más importantes de cada año: el Tour de Francia. Desde este rincón seguiremos muy de cerca la “Grand Boucle” analizando el recorrido y los candidatos. La carrera ciclista por excelencia afronta ya su 97ª edición y lo hace con un recorrido exigente y un amplio abanico de favoritos: Contador, Armstrong, Schleck, Basso, etc. Además, recordaremos algunos de los grandes instantes de la historia del Tour en “Momentos épicos”. No se lo pierdan.

Recorrido

Como ya es habitual, la ronda francesa comenzará con un prólogo contrarreloj. Serán 8,9 kilómetros por las calles de Rotterdam que marcarán diferencias mínimas. Después de dos etapas llanas, los corredores afrontarán una de las “trampas” preparadas por la organización: la 3ª etapa entre Walze y Arenberg, que discurrirá por cuatro tramos de pavés de la París-Robuaix, el “Infierno del Norte”. Los candidatos deberán tener mucho cuidado. Una etapa similar dejó sin opciones y hundió a Iban Mayo en 2004.

La montaña llegará en la 7ª jornada sin pasar por una “crono” larga (ni siquiera por equipos). Este año serán los Alpes los encargados de romper el hielo. Aunque serán unos Alpes algo “descafeinados” con la ausencia de grandes puertos. Sólo hay que destacar la llegada a la estación de Morzine-Avoriaz, que marcará las primeras diferencias entre los favoritos.

Después pasaremos a las mal denominadas jornadas “de transición” que atravesarán el Macizo Central. Mucha atención al final en Gap (tumba de las ilusiones de Joseba Beloki) y a la 12ª etapa: Bourg de Peage-Mende, donde Jalabert y la ONCE pusieron a Induráin en serios aprietos en 1995, en una jornada memorable para los amantes del ciclismo.

A continuación entrará en escena el plato fuerte de este Tour de Francia 2010: Los Pirineos. Los ciclistas se encontrarán cuatro etapas consecutivas por estas cumbres. De esta forma, el Tour pretende conmemorar el centenario de la primera ascensión a los Pirineos. Comenzarán con la jornada que termina en Ax3-Domaines. La guinda del pastel la pondrá la 17ª etapa con final en el mítico Col du Tourmalet.



La contrarreloj individual del penúltimo día, con 52 kilómetros entre Burdeos y Pauillac totalmente llanos, servirá para decidir el podio final e incluso la victoria. En total: 3.642 kilómetros de recorrido (60 de ellos cronometrados); 6 etapas de alta montaña y 4 de media montaña y 3 finales en alto.

Favoritos
Alberto Contador (España, 27 años)


El ganador de las ediciones de 2007 y 2009 es el principal candidato para hacerse con la victoria final. Se encuentra en la plenitud de su carrera profesional. El madrileño en plena forma es prácticamente imbatible en la montaña y un rival a tener cuenta contra el cronómetro, especialidad en la mejora cada año. Si hay que buscar un punto débil, solamente puede estar en su equipo (Astaná), con un nivel inferior al de otros años.

Andy Schleck (Luxemburgo, 25 años)



La principal alternativa a Contador. El luxemburgués ya fue segundo en el Tour 2009 y este año será aún más peligroso. Su juventud le otorga un amplio margen de progresión. Como un tiro en las subidas. Incluso podría aguantar el ritmo de Alberto. Cuenta con la ayuda de su hermano Franck y una escuadra potentísima: Saxo Bank. La contrarreloj es su talón de Aquiles y su asignatura pendiente. Debe mejorar si quiere aspirar a ganar el Tour alguna vez.

Lance Armstrong (Estados Unidos, 38 años)

El rendimiento del americano es toda una incógnita desde su regreso a la actividad. A pesar del meritorio tercer puesto del año pasado. Apenas se deja ver en las carreras que disputa, pero seguro que llega en forma al mes de julio, como ya nos tiene acostumbrados. El más completo en todos los terrenos y arropado por su equipo, Radio Shack (la base del Astaná 2009). Los años no pasan en balde pero nadie puede descartar a Lance con siete “Tours” en su palmarés.

Ivan Basso (Italia, 32 años)


Regresa al Tour después de la sanción por dopaje. Antes de destaparse la “Operación Puerto” era el sucesor natural de Armstrong (segundo clasificado en 2005). Fuerte en la montaña y solvente en la lucha contra el crono. Su gran talento y experiencia son sus grandes armas. También dispone de un gran equipo (Liquigas) y ha recuperado la confianza con su victoria en el Giro de Italia hace un mes. Los años sin disputar la ronda gala (cuatro) podrían pasarle factura.

Cadel Evans (Australia, 33 años)



El título de Campeón del Mundo ha sido todo un espaldarazo para el ex corredor de Mountain Bike. Segundo en 2007 y 2008, conoce perfectamente la prueba. El australiano se maneja como nadie en carrera y la regularidad es su gran baza. Rinde a la perfección en todos los terrenos, sobre todo en la contrarreloj. La edad tampoco juega a su favor. Podría estar ante su última gran oportunidad.

Carlos Sastre (España, 35 años)



El abulense no llega en las mejores condiciones para afrontar el Tour de Francia. Su participación estuvo en el aire por culpa de una hernia discal. Sus 35 años tampoco invitan demasiado al optimismo, pero el hecho de ser un ganador del Tour le otorga un margen de confianza. Muy regular y con un gran sentido táctico. Si la carrera se rompe y con el paso de los días va cogiendo la forma podría meterse en la pelea y convertirse en un rival muy incómodo.

Denis Menchov (Rusia, 31 años)



El corredor ruso afincado en Navarra siempre está en la nómina de favoritos para ganar el Tour. Sin embargo, nunca ha cumplido las expectativas y acostumbra a fallar en los momentos clave, quedándose siempre a las puertas del podio. Con unas grandes cualidades, Menchov domina la montaña y las cronos. Sólo le falta ser más regular y corregir errores de concentración que le impiden estar más arriba. Ya sabe lo que es ganar Giro y Vuelta, sólo le falta el Tour.
Corredores a seguir

Frank Schleck (Luxemburgo, 30 años)



Compañero de equipo y hermano de Andy. Tiene mucha calidad y una gran habilidad para meterse en las escapadas buenas, eso compensa ciertas limitaciones en la alta montaña y en la contrarreloj. Sin embargo, en los últimos años siempre está cerca del podio y rara vez se va de vacío.

Alexander Vinokourov (Kazajstán, 36 años)


Otro que regresa tras cumplir sanción por dopaje. Su misión en el Astaná será ayudar a Alberto Contador en todo momento y ganar alguna etapa. Pero ya sabemos como las gasta “Vino”, un ciclista totalmente imprevisible, capaz de lo mejor y de lo peor. El kazajo se mueve bien en todos los terrenos, es muy valiente y no duda en arriesgar.

Bradley Wiggins (Reino Unido, 30 años)



Sorprendió a todos en el Tour del año pasado donde rozó el podio. El corredor que combina ciclismo en pista y en carretera, es un excelente contrarrelojista que comienza a pasar con nota la alta montaña. Sin embargo, el recorrido no le favorece en absoluto.

Roman Kreuziger (República Checa, 24 años)

Compañero de Basso en el Liquigas. En un principio estará a sus órdenes pero podría tener libertad de movimientos. La gran esperanza del ciclismo checo, uno de los corredores con mayor proyección de futuro. Ya conoce el Tour y sabe lo que es terminar entre los diez primeros.

lunes, 28 de junio de 2010

Historia de un "romance"


La selección alemana ya está en cuartos de final del Mundial. El combinado de Joachim Low está desplegando un fútbol brillante en Sudáfrica gracias a la aparición de nuevos valores como Müller y Ozil. Pero hay dos jugadores que siempre están ahí, aportando su “granito” de arena en forma de goles: Klose y Podolski. Los dos comparten origen polaco, nunca han sido considerados jugadores de nivel mundial ya que no suelen destacar en sus respectivos clubes. Pero cuando se enfundan la elástica germana no hacen otra cosa que perforar la portería rival. Su comportamiento en las grandes citas es digno de una tesis doctoral.

Miroslav Klose (Opole, Polonia, 9-6-1978), apareció en el panorama futbolístico en el Mundial de Corea-Japón 2002. Allí se destapó con un ”hat-trick” en la goleada del primer partido ante Arabia Saudí. Anotó dos tantos más en la primera fase y ya no volvió a marcar en todo el torneo, a pesar de que Alemania llegó hasta la final. Sin embargo, esos cinco goles (sólo superados por los ocho del “resucitado” Ronaldo) confirmaron a Klose como una de las grandes revelaciones.

La selección alemana no cuajó una buena actuación en la Eurocopa de 2004 y Klose no fue la excepción. Pero los germanos tenían en mente el próximo Mundial que se celebraba en su propia casa. Allí Miroslav volvió a ser un delantero letal con cinco dianas, las cuales le convirtieron en “Bota de Oro” del torneo. Alemania quedó apeada en semifinales ante Italia pero dejó una buena impresión. El “11” de los teutones también cumplió en la Eurocopa de 2008 con dos tantos, pero esta vez fue España quien dejó a la “Mannschaft” con la miel en los labios. El delantero del Bayern de Munich contabiliza 50 goles en 99 encuentros (el segundo máximo goleador de la historia de Alemania).

El caso de Lukas Podolski (Gliwice, Polonia 4-6-1985) es todavía más peculiar. Sin ser un delantero centro nato como Klose, jugando habitualmente de extremo izquierdo y en ocasiones como segundo punta, siempre se las ingenia para marcar. Podolski apenas suele sobrepasar los diez tantos por temporada, pero con la selección se convierte en todo un “killer” del área. Tres goles en el Mundial de 2006 y otros tantos en la Eurocopa de 2008, es el balance del futbolista del Colonia en las grandes citas. En total: 40 dianas en 76 partidos con Alemania, unos números de escándalo.

En el presente Mundial de Sudáfrica Klose y Podolski suman ya dos tantos cada uno. Miroslav además, ha igualado a Pelé como tercer máximo goleador de la historia de la Copa del Mundo con 12 goles y está a tres de Ronaldo. Ayer fueron los encargados de abrir la cuenta ante Inglaterra. Próximo rival: Argentina. El conjunto de Diego Armando Maradona se prepara ya para recibir a la letal pareja.

domingo, 27 de junio de 2010

Alemania-Inglaterra: enemigos íntimos

“El fútbol es un deporte que inventaron los ingleses, en el que juegan once contra once y siempre ganan los alemanes”. Así expresaba el inglés Gary Lineker su desilusión, tras caer ante Alemania en las semifinales del Mundial de Italia 1990. Ingleses y alemanes vuelven a cruzar sus caminos en un Mundial 20 años después. Esta vez será en octavos de final, donde ambas selecciones revivirán un duelo histórico.

La rivalidad entre Inglaterra y Alemania para muchos se remonta hasta la Segunda Guerra Mundial. En el ámbito deportivo surge a raíz de la final del Mundial de 1966 disputado en Inglaterra. Los anfitriones derrotaron en el mítico Estadio de Wembley, a la entonces Alemania Federal por 4-2, en un partido vibrante que se decidió en la prórroga. La figura del encuentro fue Geoff Hurst, autor de tres de los cuatro tantos británicos. Sin embargo, el encuentro siempre se recordará por un “gol fantasma” (el 3-2) del propio Hurst. El árbitro suizo Dienst dio por válido el tanto, a pesar de que las imágenes mostraban como el balón botaba en la línea de gol tras pegar en el larguero, sin entrar en la portería. En algunas fotografías incluso, se puede observar el esférico manchado de cal de la propia línea.

La venganza germana no se hizo esperar. En el siguiente Mundial (México 1970) Alemania Federal eliminaba a Inglaterra en cuartos de final, tras remontar un 0-2 con goles de Franz Beckenbauer, Uwe Seeler y “Torpedo” Müller, éste último en la prórroga. Los vigentes campeones no pudieron contar con su portero Gordon Banks, quien realizó en aquel torneo una parada “imposible” calificada como la mejor de la historia, despejando un cabezazo picado del gran Edson Arantes do Nacimiento, Pelé.

De nuevo en cuartos de final, en esta ocasión de la Eurocopa de 1972, Alemania Federal apeaba a Inglaterra, tras vencer en Londres 1-3 y empatar a cero en suelo alemán (entonces se jugaban eliminatorias a doble partido hasta las semifinales). Otro empate sin goles tuvo lugar en el “Mundial 82”, los dos conjuntos coincidieron junto con España en la segunda fase, donde los teutones pasarían a semifinales como primeros de grupo.

El Estadio Delle Alpi de Turín iba ser testigo del siguiente enfrentamiento anglo-germano. Semifinales del Mundial de Italia 90. Alemania tomaba ventaja gracias al lateral Andreas Brehme. Gary Lineker empataba para los ingleses a 10 minutos del final. Tras una prórroga sin goles, los lanzamientos desde el punto fatídico otorgaban a los alemanes el pase a la final. Los fallos de Waddle y Pierce condenaron a Inglaterra, que se despedía del Mundial dejando para el recuerdo las lágrimas de Paul Gascoigne y la célebre frase de Lineker.

La Eurocopa de 1996 celebrada en Inglaterra, era la ocasión perfecta para que los locales volvieran a la cima. Pero en semifinales apareció de nuevo Alemania. Los tantos de Alan Shearer y Stefan Kuntz, ponían las tablas en Wembley al término de los 90 minutos reglamentarios. De nuevo penaltis y otra vez los germanos se llevaban el gato al agua. Esta vez fue Gareth Southgate quien tuvo la desgracia de no acertar desde los once metros.

El último choque entre alemanes e ingleses en competición oficial, tuvo lugar en la primera fase de la Eurocopa del año 2000. Inglaterra venció por la mínima gracias a un gol de Shearer, pero ninguna de las dos selecciones consiguió clasificarse para la siguiente ronda. Hoy se escribe un nuevo capítulo de esta gran rivalidad. Está en juego algo más que el pase a los cuartos de final.

domingo, 20 de junio de 2010

De Málaga a Hollywood: retrato de un ganador

No, no estoy hablando de Antonio Banderas, sino del mejor jugador español de baloncesto de todos los tiempos: Pau Gasol. Un hombre sin límites, con una ambición descomunal y un afán de superación como pocos. Grande en la victoria y más todavía en la derrota. Pau sabe crecer año tras año, sin conformismos, y convertir cada derrota en un estímulo para volver a intentarlo.


El “nacimiento deportivo” de Pau Gasol Sáez tiene lugar en Málaga, en febrero de 2001. Final de la Copa del Rey Barcelona-Real Madrid. Un joven de brazos interminables destroza a los blancos en el Martín Carpena. La NBA pone sus ojos en él. En la final de la ACB, mismo rival y similar desenlace: título y MVP. Gasol es seleccionado como número 3 del “Draft” por los Atlanta Hawks (después traspasado a Memphis Grizzlies) y se marcha a la NBA, donde se convertirá en el segundo español en jugar tras el malogrado Fernando Martín

Muchos cuestionaron la decisión de marcharse tan joven a la mejor liga del mundo. El siempre polémico Kevin Garnett, entonces en Minnesota, le dio la “bienvenida” en uno de los primeros partidos, retándole en cada jugada. Pau no sólo no se arrugó, sino que en el siguiente encuentro se marcó un “mate” memorable en la cara de Garnett. Aquel fue su “bautizo de fuego” en la NBA. El de Sant Boi no tardó en convertirse en el jugador “franquicia” de los Grizzlies, fue nombrado “Rookie del año” y más adelante consiguió meter a Memphis en los “Playoffs” por primera vez en su historia. También iba a protagonizar otro hecho sin precedentes para un jugador español: participar en un "All Star Game".

Con la selección española se erigió en el auténtico líder del equipo. Gasol se empeñó en transmitir a sus compañeros sus ansias por ganar. Les enseñó a no temer a ningún adversario, a luchar contra todas las adversidades. Poco a poco se fue formando un grupo de jugadores talentosos, pero que ante todo era eso, un grupo; un verdadero equipo en el que se imponía el colectivo por delante de todas las individualidades. Aquel grupo se consagró con el título de Campeón del Mundo de 2006, en Japón, donde Pau fue nombrado MVP del torneo, a pesar de no disputar la final por lesión. Las victorias han hecho grande a la selección, pero también derrotas como la sufrida en el Eurobasket de España 2007, han contribuido a unir todavía más al combinado nacional.

La trayectoria de Pau Gasol en la NBA parecía estancarse en Memphis, hasta que en febrero de 2008 su carrera iba a dar un vuelco espectacular: ficha por Los Ángeles Lakers. El pívot español encajó en la histórica franquicia desde el primer día. Su llegada supuso un tremendo salto de calidad para los Lakers, que pasaron de luchar por meterse en los “Playoffs” a disputar la final de la NBA. Sin embargo, no pudieron derrotar a los Boston Celtics. Gasol sufrió numerosas críticas acusándole de “blando”. No le importó, siguió trabajando. El verano de 2008 iba a ser muy especial, se celebraban los JJ.OO de Pekín. Allí Gasol y sus compañeros de selección querían olvidar el mal sabor de boca de las anteriores Olimpiadas en Atenas. España jugó un torneo sensacional y en la final protagonizó un partido para el recuerdo, poniendo contra las cuerdas a la todopoderosa EE.UU. Aquella medalla de plata supo a oro.

Mejorar lo de 2008 era difícil, pero no imposible. Los Lakers y Pau se plantaron de nuevo en la final de la NBA, esta vez no fallaron. La pareja Bryant-Gasol fue letal para Orlando Magic. El equipo angelino sumaba su 15º anillo y Gasol escribía otra página dorada para el deporte español. Todavía había que saldar una deuda pendiente. La selección española afrontaba el Eurobasket de Polonia con la intención de ser Campeona de Europa por primera vez en su historia. Allí vimos a Gasol más motivado que nunca. Quería resarcirse de la derrota sufrida en Madrid en 2007, donde falló el tiro decisivo. España se rehizo tras un comienzo dubitativo y se alzó con el ansiado título. El catalán se llevó todo por delante: MVP, máximo anotador, máximo reboteador, etc.

La consecución del segundo anillo de campeón el pasado jueves ante los Celtics, supone un pedazo más de gloria a la carrera del español. Kobe Bryant fue nombrado jugador más valioso, pero son muchos los que consideran a Pau, como el verdadero merecedor de tal distintivo. A todo esto hay que sumarle un comportamiento excepcional tanto dentro de la cancha, como fuera de ella. Ni una sola declaración desafortunada, sin excesos en las victorias y evitando las excusas en la derrotas. Un jugador insaciable de los pies a la cabeza. Son muchos los que caen en la autocomplacencia. Gasol desconoce totalmente ese término. Cada temporada se prepara para subir un peldaño más. Año tras año se coloca nuevas metas. Y las consigue.

viernes, 18 de junio de 2010

Los Lakers se imponen en una final memorable


Acabamos de presenciar a lo que ha sido, casi con total seguridad, la mejor final de la NBA de los últimos años. Los Lakers se han coronado como el mejor equipo por segundo año consecutivo y esta vez lo hicieron sufriendo como nunca. Como muchos aventuraban, la gran final entre Los Ángeles y los Boston Celtics se tuvo que decidir en el 7º partido. Un partido intenso, sin un juego brillante, pero totalmente épico. Bastaba con mirar la cara de los jugadores para saber la tensión que se estaba viviendo.

Pero vayamos al comienzo de la final, en Los Ángeles. Allí los Lakers, con Pau y Kobe a la cabeza, “barrieron” en el primer partido y algunos presagiaron un desenlace por la vía rápida. Pero Boston no se encogió, habían dejado a dos “cocos” como Cleveland y Orlando por el camino y no estaban dispuestos a dar su brazo a torcer. Dirigidos por un magistral Rajon Rondo y un Ray Allen estratosférico, que se marcaba el récord de triples en una final (8), daban un puñetazo sobre la mesa y arrebataban a los Lakers el “factor cancha”.

El TD Garden de Boston recibía a los dos equipos con sus mejores galas y el “Welcome to the jungle” a todo volumen, la final no podía regresar a Los Ángeles. No contaban con Derek Fisher, el capitán angelino siempre aparece cuando más se necesita, ponía el 2-1 demostrando a los Celtics que ellos tampoco se arrugaban. Pero Boston es un rival durísimo, un bloque compacto de jugadores con mucho oficio. Rondo y la aparición de Pierce en los dos siguientes encuentros, colocaban el 2-3 y a Boston a una sola victoria de la gloria. Las alarmas saltaban en los Lakers, con el “bajón” de algunos jugadores y al borde del precipicio.

La final volvía a Los Ángeles. Primer “match ball”. Salida en tromba de unos Lakers que recuperaban su mejor nivel, en un encuentro que llegaron a dominar por más de 20 puntos. Empate a tres. Los dos equipos más laureados se iban a jugar el anillo de campeón en el 7º y último encuentro. La final al rojo vivo. Todo o nada. El partido fue muy trabado. Los Lakers dominaban el rebote pero se veían lastrados por unos pésimos porcentajes, en especial los de Kobe Bryant. Los Celtics estaban realizando un partido muy serio y no tardaron en despegar en el marcador. En el tercer cuarto su ventaja llegaba a los 13 puntos. La final comenzaba a tener un claro color verde.

Los Lakers estaban muertos y en esas apareció Ron Artest para salvar a su equipo. “Ron-Ron” había estado muy irregular durante la final, pero un par de acciones suyas metieron a los Lakers de nuevo en el partido. El último cuarto iba a ser de infarto. Era la hora de los elegidos. Kobe Bryant y Pau Gasol así lo entendieron. Asumían toda la responsabilidad y ponían a los Lakers por delante. En ocasiones contaron con la colaboración de Artest y el eterno Derek Fisher. Los Celtics se asustaron, pero a 2 minutos del final buscaron dar un zarpazo definitivo, el partido estaba precioso, con peleas constante bajo los tableros. Una serie de triples consecutivos en una y otra canasta ponían a todo el mundo en pie.

Al final, victoria para los Los Ángeles Lakers (83-79), vengando la derrota de 2008. es el 16º anillo para los de púrpura y oro, que se colocan a uno de Boston y el 11º para el técnico Phil Jackson, al que ya no le caben en la mano. Kobe Bryant, que ya suma cinco entorchados (a sólo uno del gran Michael Jordan), fue nombrado MVP de las finales por segundo año consecutivo. Pero el verdadero ganador fue Pau Gasol. El español se ha ganado el respeto de toda la NBA y son muchos los que consideran al pívot catalán como merecedor del MVP. Gasol vuelve a tocar el cielo. Hace un año me preguntaba donde estaba su techo. Todavía sigo sin saberlo.