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martes, 31 de agosto de 2010

Momentos épicos: rebelión kazaja


La Vuelta a España 2006 también pasó por Andalucía, como en tantas ocasiones. Sin embargo, en aquella edición la carrera se encontraba en su recta final. El líder era Alejandro Valverde, la gran figura del ciclismo español (Contador todavía no había “explotado”). El murciano se hizo con el maillot oro en la jornada que finalizó en La Cobertoria, y había resistido, con bastante suficiencia, los ataques de sus rivales (Vinokourov, Sastre, Kashechkin). Nada hacía sospechar lo que iba a suceder en la 17ª etapa con final en Granada.

Valverde parecía tener media Vuelta en su bolsillo, pero enfrente estaba Vinokourov, el que nunca descansa. Si se tratase de una película, el kazajo sería el malo “malísimo”. La mirada de hielo. Un rostro impenetrable. En la cabeza, “tatuada” permanentemente una consigna: “atacar”. Las piernas de un “pura sangre” y un instinto asesino. Por si esto fuera poco, a su disposición todo un equipo, Astaná. Prácticamente la selección de su país, Kazajistán. Además tenía en Andrey Kashechkin un escudero de lujo


Antes de llegar a Granada una dificultad montañosa, el Alto de Monachil. Para cualquier corredor muy lejos de la meta, pero “Vino” no es ningún cualquiera. En la subida manda a su “primer espada”, Kashechkin, por delante. A tres kilómetros de coronar el alto, lanza su ataque demoledor. Valverde se queda “clavado” y no puede seguir al kazajo. Crisis. Alexander se crece ante el mal momento que atraviesa el maillot oro. En la cima le espera el “Camarada” Andrey.


Los dos kazajos, “Vino” y “Kash”, coronan Monachil, ambos se frotan las manos dispuestos a repartirse el “botín”. Sorprendentemente, un recuperado Valverde acelera en los últimos metros y consigue cazarles. El murciano, respira. Parece que ya ha pasado lo peor. Pero Vinokourov nunca se rinde, eso es algo que desconoce totalmente. El líder se ha quedado sin piernas por el gran esfuerzo realizado, y lo que es peor, sin pulmones. Es hombre muerto. Vinokourov lo sabe. Lanzado por Kashechkin, realiza un nuevo demarraje en el descenso. Allí donde las motos y las cámaras no pueden seguirle. El crimen perfecto, sin testigos. Alexander se lanza a “tumba abierta” dispuesto a rematar a Valverde. “Soy kazajo y no le tengo miedo a nada, no me alcanzaréis”.


El del Caisse d´Epargne coge aire y busca aliados para emprender la persecución, pero no encuentra ayuda alguna. Vinokourov alcanza al norteamericano Tom Danielson, que marchaba por delante. Ambas partes llegan a un acuerdo, etapa para uno y liderato para el otro, no hay nada más que hablar. Valverde intenta desesperadamente reducir las diferencias, pero está solo. Los dos fugados se relevan a la perfección y los segundos comienzan a caer como una avalancha.


Danielson llega a Granada con los brazos en alto, a su rueda el “malvado” Alexander. Sólo falta contemplar el estropicio que ha organizado. Valverde entraba a 1:40, derrotado y fundido. El jersey oro cambiaba de dueño. La Vuelta a España 2006 había sufrido un verdadero “golpe de Estado” y ahora ponía rumbo hacia un destino totalmente desconocido, Kazajistán. Todo ello por obra y gracia de un insensato. Bendita locura.

martes, 20 de julio de 2010

Cadena de favores

Cadena de favores es una película dirigida por Mimi Leder, en la que un niño imagina un curioso sistema para mejorar el mundo: hacer favores a la gente, incluso antes de que te los devuelvan. Es decir, no devolver favores, sino pagarlos por adelantado, y no necesariamente a quien te lo hizo a ti. Cuando a Andy Schleck se le salió la cadena en la última ascensión en pleno ataque, sin querer, estaba haciendo un enorme favor a Alberto Contador, el mismo que en la segunda etapa le esperó cuando el luxemburgués se había caído. El madrileño dijo en aquella ocasión: “he hecho lo que me gustaría que hicieran por mí”.

En la película, la cadena de favores no funcionaba así, pero la otra cadena, la de la bicicleta de Schleck, así lo quiso. Imposible predecir que este simple elemento provocaría semejante descalabro. A lo largo de la historia del Tour de Francia, hemos visto a corredores perder el maillot amarillo por varios motivos: caídas (Ocaña en 1971), lesiones (Simon en 1983), cortes (Rijs en 1995), enfermedad (Heulot en 1996), desfallecimiento (Landis en 2005), e incluso este mismo año vimos al líder sacrificando la preciada prenda en favor de un compañero (Cancellara). Pero lo que nunca podíamos imaginar era que una mera anécdota, como salirse la cadena, pudiera hacer perder el maillot jaune.


Todo sucedió en la ascensión al Balés. En esta ocasión, Astaná cedió la iniciativa a Saxo Bank. Uno por uno, los compañeros de Schleck fueron relevándose para endurecer la carrera, hasta que el luxemburgués decidió acelerar. Pero no era un ataque demoledor, sólo pretendía seleccionar el grupo. De esta forma, durante unos instantes sólo quedaron los cinco primeros de la general: Schleck, Contador, Samuel Sánchez, Menchov y Van den Broeck. El resto comenzaba a hacer la “goma”. Esta vez Andy Schleck dejó de ser la sombra de Contador, para convertirse en cabeza visible.


Tras un pequeño “impass” Andy volvió a la carga, ahora iba en serio, de pie sobre la bicicleta y con un ritmo diabólico. Vinokourov fue el primero en responder, detrás, Contador salía en busca del maillot amarillo. Pero sucedió lo inesperado, de repente la rueda trasera de Schleck pegó un bote y comenzó a dar pedaladas en falso. Había intentado cambiar de desarrollo en pleno ataque, al límite, y la cadena saltó por los aires. Alberto, que en ese momento llegaba a la altura del líder, salió disparado sin mirar atrás, sin volver la cabeza.


Presa de los nervios, el líder de Saxo Bank intentaba volver a colocar la cadena, una operación sencilla siempre que no estés a casi 2.000 metros de altitud, con 180 pulsaciones por minuto y con el corazón a punto de salirse por la boca. Por delante Contador, Menchov y Samuel Sánchez volaban hacia la cima como tres lobos salvajes, atraídos por el olor de la sangre. Cuando Schleck arrancó de nuevo, se inició una tremenda persecución. En la cima la diferencia rondaba los 20 segundos, el liderato en el aire.


La bajada se realizó a toda velocidad, por delante Contador se lanzaba a tumba abierta, secundado en algunos tramos por Samuel Sánchez, un auténtico kamikaze. El descenso de Andy no desmereció lo más mínimo, incluso todo un especialista como Vinokourov tenía problemas para seguirle. El maillot amarillo se iba a decidir por un pequeño detalle: una curva mal trazada, un frenazo de más. Al final, Schleck “entregaba” el maillot por ocho escasos segundos.


En Bagneres de Luchon todos buscaban las reacciones de los dos protagonistas. Andy furioso; Contador con cara de circunstancias “no he visto nada”. Horas más tarde Alberto pedía perdón, no tenía obligación de hacerlo, las averías también forman parte del ciclismo y es totalmente legítimo aprovecharse de la de un rival. Son muchas las ocasiones en las que en medio de una disputa, uno de los contendientes sufre algún percance. En estos casos el desenlace no siempre ha sido el mismo. Es muy difícil saber tomar la decisión correcta en esos momentos. Más aún cuando están por medio un Tour de Francia, una amistad y una cadena de favores.

lunes, 19 de julio de 2010

"Paradinha" en Ax3-Domaines


Sin previo aviso Alberto Contador redujo el ritmo y se apartó. Andy Schleck, “soldado” a la rueda del corredor de Pinto, repitió la misma operación con total normalidad. El resto del grupo, incrédulo, continuó hacia la cima sin los dos grandes candidatos al trono de París. Madrileño y luxemburgués se miraron sin mediar palabra. El primero pretendía liberarse así de su sombra; el segundo trataba de impedir que aquello trastocara sus planes de seguimiento.


La etapa se la adjudicó el francés Christophe Riblon, aprovechando la ventaja con la que coronó el terrible Pailheres en solitario, debido en buena parte, a que el pelotón no forzó la marcha hasta la ascensión final. Sólo un voluntarioso Carlos Sastre quiso animar la carrera en un intento de repetir su victoria en Ax3-Domaines en 2003. Fue allí, donde una vez más, Astaná tomó las riendas. Primero el sorprendente Dani Navarro, luego Paolo Tiralongo y por último Alexandre Vinokourov, fueron los encargados de castigar las piernas de sus acompañantes.


Cuando Contador lo estimó oportuno, probó al maillot amarillo, con dos aceleraciones, la segunda más furiosa y continuada que la primera. Schleck ya tenía el lazo echado a la Specialized del madrileño y no pasó dificultades para llegar a su altura. El resto de los elegidos lo hacía con cuentagotas, algunos favorecidos por la menor dureza del puerto. Después de sus intentos infructuosos por despegarse de Andy, Alberto se cansó de la vigilancia y procedió a efectuar la mencionada “paradinha”. Menchov y Samuel Sánchez no lo dudaron y aprovecharon la situación, sacando unos pocos segundos en la meta.


La maniobra del bicampeón del Tour de Francia, recuerda a una similar realizada por Pedro Delgado en la Vuelta a España de 1992. En aquella ocasión, Perico era sometido a una continua persecución a manos del líder, Jesús Montoya. El murciano tenía la orden expresa de su director Javier Mínguez, de no separarse ni un milímetro del segoviano. La paciencia de Delgado se agotó en una subida cuando, harto del estrecho marcaje, se paró y llegó a poner los pies en el suelo, desafiante. “¿Y ahora qué?” Montoya se detuvo tras él sumido en la más profunda confusión y no arrancó hasta que no obtuvo el permiso de su jefe. Una imagen esperpéntica.


En aquella Vuelta, Rominger aprovechó la disputa entre Perico y Montoya y se hizo con la victoria. Contador y Schleck están adentrándose en una dinámica parecida. Los dos se sienten los grandes dominadores de la carrera y con actitudes como la de ayer, pueden estar subestimando a otros rivales. Si siguen jugando al gato y al ratón, pueden llevarse una sorpresa desagradable. Tony Rominger ya no está aquí, pero sí Denis Menchov, un “gigante” dormido que podría envalentonarse. Hoy, segundo asalto en los Pirineos.

sábado, 17 de julio de 2010

Golpe de autoridad



Ayer, 16 de julio, el gran Miguel Induráin celebraba su 46º cumpleaños. Cuando el navarro cumplía los 31, se encontraba a punto de conseguir su 4º Tour consecutivo. Con esa misma edad (31) Joaquim Rodríguez Oliver está descubriendo el Tour de Francia. "Purito", como todos le conocen, nuncá había corrido la ronda gala. Su anterior equipo, el Caisse d´Epargne no le había brindado la oportunidad, a pesar de hacer méritos de sobra. Harto de esperar año tras otro la llamada para ir a Francia, el catalán se marchó al Katusha, un equipo ruso. Sólo ha habido que esperar medio Tour, para que todos sepan como las gasta Joaquim.

Mende es un final que tiene algo especial. Sin ser considerado uno de los grandes puertos (es de 2ª categoría) por su poca longitud, tiene un desnivel medio de un 10% y algunas de sus rampas llegan hasta el 14%. Si a esto le sumamos una etapa larga con continuas subidas y bajadas, se convierte en un verdadero "rompepiernas". La cima, situada en un aeródromo, tuvo su bautizo de fuego el 14 de julio de 1995, fecha en la que Jalabert remató con la victoria de etapa, una exhibición de su equipo, la ONCE, poniendo en jaque al mismísmo Induráin. Desde entonces, Mende lleva el sobrenombre de "Cima Laurent Jalabert".

La 12ª etapa de este Tour 2010, reducido a una lucha entre Andy Schleck y Alberto Contador, era una buena ocasión para que los dos aspirantes midieran sus fuerzas antes de los Pirineos. La fuga del día, formada por Vinokourov, Kloden, Kiryenka y Hesjedal, parecía que nos daría el vencedor y ese hubiera sido el corredor kazajo de no ser por Joaquim Rodríguez. Al ataque de "Purito" a tres kilómetros para el final, respondió Contador para proteger a su compañero y por que no, para anotarse él mismo la victoria. A rueda del madrileño debió salir el maillot amarillo, Andy Schleck, pero no fue así. El luxemburgués se quedó clavado y empezó a temer por su preciada prenda y quizás, también por el Tour.

Era una de esas "arrancadas" típicas de Alberto. La misma que fue su carta de presentación en en el mítico Galibier, en 2007; ese "latigazo" que soltó una, dos, tres y hasta cuatro veces contra Michael Rasmussen en Peyresoure, el mismo año; ese cambio de ritmo que le acercaba a su segundo Tour en Verbier, la pasada edición. El bueno de Joaquim, se agarró al tren sabiendo que si aguantaba unos metros más, le esperaba el final en lleno. Vinokourov sólo pudo ver pesar a los dos y desearles suerte. Más atrás, Andy sufría e intentaba recomponerse.

Al pasar por la pancarta del último kilómetro, "Purito" ofreció a Contador su colaboración a cambio de la etapa. El de Pinto movió la cabeza de un lado a otro, en horizontal. No había acuerdo. El líder del Astaná sabía que la etapa era para "Vino" y no iba a regalar nada. Ya sabía lo que era ganar aquí (París-Niza 2007 y 2010) y quería repetir. Orgullo de campeón. En la larga y ancha recta de meta los dos españoles se "batieron" por ser el encargado de inaugurar el casillero de su país en este Tour. Salió vencedor Joaquim Rodríguez. Más rápido. Contador había preferido el triunfo parcial, a aumentar las diferencias con Schleck.

A final sólo fueron 10 segundos. Los mismos que Andy sacó en Morzine-Avoriaz. Una diferencia insignificante. Pero esta vez es distinto. Fue un aviso, un golpe psicológico. El luxemburgués tenía la esperanza de que Contador no era el mismo del año pasado. Como él decía, le veía con altibajos. Ahora ya lo sabe. Alberto está preparado para la batalla. Ha estado esperando durante dos semanas y ahora es el momento. Esto es sólo un anticipo de lo que nos espera.

miércoles, 7 de julio de 2010

Sangre, sudor y polvo



Fue como la París-Roubaix, pero en julio. La etapa no comenzaba en la capital francesa, ni terminaba en el mítico velódromo, pero durante muchos momentos tuvo auténtico sabor a clásica. Desde el momento en que se dio a conocer el recorrido del Tour 2010, muchos habían marcado este día con una cruz roja. Los tramos de pavés eran propicios para que pasaran cosas importantes, y pasaron.

El pelotón marchaba a toda velocidad, conducido por la locomotora del Saxo Bank de los Schleck y Cancellara. Todos pendientes del suizo, sabían que era el encargado de meter la directa, de marcar ese ritmo infernal. Pasaron los tres primeros tramos adoquinados y en el cuarto a 26 kilómetros de la llegada, con “Espartaco” abriendo camino, ocurrió lo inevitable: caída. Frank Schleck por los suelos. Tocado y hundido. Fractura de clávicula y adiós al Tour. Ni siquiera intentó ponerse en pie.


La caída fraccionó la carrera en varios grupos. Por delante Cancellara seguía acelerando, parecía imposible ir más rápido. A la rueda del “Expreso” de Berna se pegaron el “indultado” Andy Schleck, Evans, Hushovd y Thomas. El tren no se detendría hasta Aremberg. Esta vez Fabian no “negociaba” treguas ni parones, ayer era una máquina sin sentimientos que no dejaba de pedalear, volando sobre el pavés. Si hubiese querido, habría llegado en solitario, como hizo en la clásica meses atrás, pero su misión era guiar al menor de los Schleck.


Más atrás gente como Armstrong y Contador cortados, luchaban por minimizar pérdidas. El americano había vaticinado una carnicería que, irónicamente, se volvió en su contra con un pinchazo que le hizo retrasarse todavía más. El de Pinto por su parte, supo estar a la altura de las circunstancias y con mucha sangre fría iba “salvando” el día. Peor suerte corrió el líder Chavanel, cambiando de rueda y de bicicleta en varias ocasiones. Nubes de polvo rodeaban a los ciclistas. Piedras, frenazos, caídas y averías. El panorama era dantesco. Por un momento nos habíamos trasladado al mes de abril. París-Roubaix, el “Infierno del norte”.




El grupo de Andy Schleck, Evans y Cancellara, que recuperaba el amarillo, llegaba a la meta. El noruego Hushovd se hacía con la victoria. Perro viejo. A un minuto lo hacía el grupo de Contador, Vinokourov y Menchov, con el madrileño descolgándose por un problema mecánico en su rueda trasera. A dos minutos aparecía el “carnicero” Armstrong, descubriendo el sabor de la derrota en una etapa de estas características.


El resto de corredores se presentaba en la llegada con cuentagotas. El maillot amarillo cruzaba la línea de meta a más de tres minutos, hecho unos zorros. Más de uno seguro que se acordaba de la etapa anterior, maldiciéndose por haber “perdonado” la vida a Andy Schleck, el gran beneficiado del día. Algunos habrán aprendido una valiosa lección: en el Tour no hay amigos.

viernes, 2 de julio de 2010

Especial Tour de Francia 2010


Este sábado arranca en Rotterdam (Holanda) uno de los acontecimientos deportivos más importantes de cada año: el Tour de Francia. Desde este rincón seguiremos muy de cerca la “Grand Boucle” analizando el recorrido y los candidatos. La carrera ciclista por excelencia afronta ya su 97ª edición y lo hace con un recorrido exigente y un amplio abanico de favoritos: Contador, Armstrong, Schleck, Basso, etc. Además, recordaremos algunos de los grandes instantes de la historia del Tour en “Momentos épicos”. No se lo pierdan.

Recorrido

Como ya es habitual, la ronda francesa comenzará con un prólogo contrarreloj. Serán 8,9 kilómetros por las calles de Rotterdam que marcarán diferencias mínimas. Después de dos etapas llanas, los corredores afrontarán una de las “trampas” preparadas por la organización: la 3ª etapa entre Walze y Arenberg, que discurrirá por cuatro tramos de pavés de la París-Robuaix, el “Infierno del Norte”. Los candidatos deberán tener mucho cuidado. Una etapa similar dejó sin opciones y hundió a Iban Mayo en 2004.

La montaña llegará en la 7ª jornada sin pasar por una “crono” larga (ni siquiera por equipos). Este año serán los Alpes los encargados de romper el hielo. Aunque serán unos Alpes algo “descafeinados” con la ausencia de grandes puertos. Sólo hay que destacar la llegada a la estación de Morzine-Avoriaz, que marcará las primeras diferencias entre los favoritos.

Después pasaremos a las mal denominadas jornadas “de transición” que atravesarán el Macizo Central. Mucha atención al final en Gap (tumba de las ilusiones de Joseba Beloki) y a la 12ª etapa: Bourg de Peage-Mende, donde Jalabert y la ONCE pusieron a Induráin en serios aprietos en 1995, en una jornada memorable para los amantes del ciclismo.

A continuación entrará en escena el plato fuerte de este Tour de Francia 2010: Los Pirineos. Los ciclistas se encontrarán cuatro etapas consecutivas por estas cumbres. De esta forma, el Tour pretende conmemorar el centenario de la primera ascensión a los Pirineos. Comenzarán con la jornada que termina en Ax3-Domaines. La guinda del pastel la pondrá la 17ª etapa con final en el mítico Col du Tourmalet.



La contrarreloj individual del penúltimo día, con 52 kilómetros entre Burdeos y Pauillac totalmente llanos, servirá para decidir el podio final e incluso la victoria. En total: 3.642 kilómetros de recorrido (60 de ellos cronometrados); 6 etapas de alta montaña y 4 de media montaña y 3 finales en alto.

Favoritos
Alberto Contador (España, 27 años)


El ganador de las ediciones de 2007 y 2009 es el principal candidato para hacerse con la victoria final. Se encuentra en la plenitud de su carrera profesional. El madrileño en plena forma es prácticamente imbatible en la montaña y un rival a tener cuenta contra el cronómetro, especialidad en la mejora cada año. Si hay que buscar un punto débil, solamente puede estar en su equipo (Astaná), con un nivel inferior al de otros años.

Andy Schleck (Luxemburgo, 25 años)



La principal alternativa a Contador. El luxemburgués ya fue segundo en el Tour 2009 y este año será aún más peligroso. Su juventud le otorga un amplio margen de progresión. Como un tiro en las subidas. Incluso podría aguantar el ritmo de Alberto. Cuenta con la ayuda de su hermano Franck y una escuadra potentísima: Saxo Bank. La contrarreloj es su talón de Aquiles y su asignatura pendiente. Debe mejorar si quiere aspirar a ganar el Tour alguna vez.

Lance Armstrong (Estados Unidos, 38 años)

El rendimiento del americano es toda una incógnita desde su regreso a la actividad. A pesar del meritorio tercer puesto del año pasado. Apenas se deja ver en las carreras que disputa, pero seguro que llega en forma al mes de julio, como ya nos tiene acostumbrados. El más completo en todos los terrenos y arropado por su equipo, Radio Shack (la base del Astaná 2009). Los años no pasan en balde pero nadie puede descartar a Lance con siete “Tours” en su palmarés.

Ivan Basso (Italia, 32 años)


Regresa al Tour después de la sanción por dopaje. Antes de destaparse la “Operación Puerto” era el sucesor natural de Armstrong (segundo clasificado en 2005). Fuerte en la montaña y solvente en la lucha contra el crono. Su gran talento y experiencia son sus grandes armas. También dispone de un gran equipo (Liquigas) y ha recuperado la confianza con su victoria en el Giro de Italia hace un mes. Los años sin disputar la ronda gala (cuatro) podrían pasarle factura.

Cadel Evans (Australia, 33 años)



El título de Campeón del Mundo ha sido todo un espaldarazo para el ex corredor de Mountain Bike. Segundo en 2007 y 2008, conoce perfectamente la prueba. El australiano se maneja como nadie en carrera y la regularidad es su gran baza. Rinde a la perfección en todos los terrenos, sobre todo en la contrarreloj. La edad tampoco juega a su favor. Podría estar ante su última gran oportunidad.

Carlos Sastre (España, 35 años)



El abulense no llega en las mejores condiciones para afrontar el Tour de Francia. Su participación estuvo en el aire por culpa de una hernia discal. Sus 35 años tampoco invitan demasiado al optimismo, pero el hecho de ser un ganador del Tour le otorga un margen de confianza. Muy regular y con un gran sentido táctico. Si la carrera se rompe y con el paso de los días va cogiendo la forma podría meterse en la pelea y convertirse en un rival muy incómodo.

Denis Menchov (Rusia, 31 años)



El corredor ruso afincado en Navarra siempre está en la nómina de favoritos para ganar el Tour. Sin embargo, nunca ha cumplido las expectativas y acostumbra a fallar en los momentos clave, quedándose siempre a las puertas del podio. Con unas grandes cualidades, Menchov domina la montaña y las cronos. Sólo le falta ser más regular y corregir errores de concentración que le impiden estar más arriba. Ya sabe lo que es ganar Giro y Vuelta, sólo le falta el Tour.
Corredores a seguir

Frank Schleck (Luxemburgo, 30 años)



Compañero de equipo y hermano de Andy. Tiene mucha calidad y una gran habilidad para meterse en las escapadas buenas, eso compensa ciertas limitaciones en la alta montaña y en la contrarreloj. Sin embargo, en los últimos años siempre está cerca del podio y rara vez se va de vacío.

Alexander Vinokourov (Kazajstán, 36 años)


Otro que regresa tras cumplir sanción por dopaje. Su misión en el Astaná será ayudar a Alberto Contador en todo momento y ganar alguna etapa. Pero ya sabemos como las gasta “Vino”, un ciclista totalmente imprevisible, capaz de lo mejor y de lo peor. El kazajo se mueve bien en todos los terrenos, es muy valiente y no duda en arriesgar.

Bradley Wiggins (Reino Unido, 30 años)



Sorprendió a todos en el Tour del año pasado donde rozó el podio. El corredor que combina ciclismo en pista y en carretera, es un excelente contrarrelojista que comienza a pasar con nota la alta montaña. Sin embargo, el recorrido no le favorece en absoluto.

Roman Kreuziger (República Checa, 24 años)

Compañero de Basso en el Liquigas. En un principio estará a sus órdenes pero podría tener libertad de movimientos. La gran esperanza del ciclismo checo, uno de los corredores con mayor proyección de futuro. Ya conoce el Tour y sabe lo que es terminar entre los diez primeros.

martes, 1 de junio de 2010

Redención y castigo


Ivan Basso se ha proclamado vencedor del Giro de Italia más emocionante de los últimos años. El corredor italiano se alzó con la victoria con todo merecimiento, siendo el más regular en todos los terrenos, especialmente en la alta montaña. Basso tuvo como acompañantes en el podio al español David Arroyo y a su compatriota y compañero de equipo Vincenzo Nibali. A sus 32 años Basso conquista su segunda ronda italiana, un triunfo cimentado en su victoria en el Zoncolan y en la fortaleza de su equipo, el Liquigas, sin duda la escuadra más potente de la carrera.

Este Giro ha entusiasmado a los amantes del ciclismo, con continuos sobresaltos, alternativas, cambios de líder y sobretodo, ataques. La edición de 2010 ha estado condicionada sin lugar a dudas, por la
11ª etapa con final en L´Aquila, donde una escapada “bidón” llegó a meta con más de 12 minutos de adelanto sobre el pelotón, donde marchaban la gran mayoría de los favoritos.

Mención especial para David Arroyo, sin duda el gran beneficiado de aquella etapa. El ciclista del Caisse d´Epargne se colocó segundo en la general aquel día y más tarde accedió a la maglia rosa. Un liderato que no perdería hasta la etapa de Aprica, a falta de dos jornadas para la conclusión. El de Talavera de la Reina,
luchó hasta el final dejando imágenes para el recuerdo, como la bajada del Mortirolo, donde protagonizó un descenso "a tumba abierta" para reducir la ventaja con el grupo de cabeza, cuando todo parecía perdido. Al final, un segundo puesto muy merecido para Arroyo, que en muchas etapas aguantó con los mejores hasta el final.

Estas tres semanas confirman la enorme proyección del tercer clasificado, Vincenzo Nibali. El ciclista italiano fue uno de los grandes protagonistas de la carrera, con una
victoria parcial y ayudando a su jefe de filas, Ivan Basso, para conseguir la victoria final. Ojo con él en el Tour de Francia, donde ya se destapó el año pasado con un séptimo puesto. Otros corredores como Cadel Evans, Alexandre Vinokourov y Carlos Sastre, a priori favoritos, también fueron grandes animadores del Giro, a pesar de quedarse fuera del podio.

Ivan Basso vuelve a la cima cuatro años después de iniciar su particular calvario, con su implicación en la Operación Puerto, la cual supuso dos años de suspensión. Esta victoria supone la redención de un gran ciclista y
otro motivo más para creer en la “reinserción de gente como Basso o Vinokourov.

Sin embargo, la noticia del día ha sido la sanción de dos años a Alejandro Valverde. Algo que se veía venir. El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS)
ha suspendido por dos años al corredor murciano, por su presunta implicación en la Operación Puerto. Valverde no podrá volver a competir hasta enero de 2012. La sanción se hace efectiva desde enero de 2010, por lo que todas sus victorias de este año quedan anuladas. El ciclista ha anunciado que recurrirá la sanción ante el Tribunal Federal Suizo ya que considera que es “totalmente injusta e ilegal”.

Hay que recordar que Valverde lleva varios años siendo objeto de una auténtica persecución por su supuesta relación con el dopaje, que ya le costó no poder participar en el último Tour de Francia. Durante este tiempo nunca ha pasado numerosos controles, sin ningún positivo. Desde hace años el ciclismo es un deporte donde no existe la presunción de inocencia. Con el “Caso Valverde” se ha abierto un peligroso precedente.

viernes, 7 de mayo de 2010

Arranca el Giro de Italia 2010


Este fin de semana, arranca en Amsterdam el Giro de Italia 2010. La ronda italiana celebra ya su 93ª edición, pero como ya estamos acostumbrados en el mundo del ciclismo, durante estos días sólo se habla de asuntos relacionados con el doping. La Unión Ciclista Internacional (UCI) prohibió hace pocos días al italiano Franco Pellizzotti tomar la salida en tierras holandesas, debido a una infracción del código antidopaje. También es noticia Alejandro Valverde, ganador del Tour de Romandía el fin de semana pasado, ya que desde Italia siguen pidiendo su cabeza por su supuesta relación con la “Operación Puerto”.


Volviendo al Giro, la carrera comienza en tierras holandesas y terminará el próximo 30 de mayo en Verona, en lugar de Milán donde suele finalizar todos los años. No por ello, se abandona el típico recorrido, en el que todo se decidirá en la tercera y última semana con la llegada a los terribles Dolomitas. Destacan la 15ª etapa con final en el Monte Zoncolan, la cronoescalada a Plan de Corones en la 16ª etapa, la ascensión al mítico Mortirolo en la 19ª jornada y la etapa reina del penúltimo día con la subida al Gavia y final en el Tonale.


Entre los corredores participantes destacan: Cadel Evans, Carlos Sastre, Ivan Basso, Alexander Vinokourov y Damiano Cunego; a priori los cinco favoritos.


De todos ellos, el australiano Cadel Evans es el mejor colocado para alzarse con la victoria final. A sus 33 años, el campeón del mundo llega en un excelente estado de forma y con mucha confianza tras su exhibición hace dos semanas en la Flecha Valona.


Carlos Sastre vuelve al Giro de Italia, donde ya brilló el año pasado con dos etapas y un 4º puesto (3º tras la sanción a Di Luca). El abulense llega con dudas sobre su estado de forma, ya que apenas ha competido esta temporada, pero confía en estar entre los mejores cuando llegue la última semana.


Ivan Basso es otro de los que optan a la “maglia rosa”. El italiano regresó la temporada pasada tras su sanción de dos años por su implicación en la “Operación Puerto”. Se ha preparado a conciencia para el Giro, donde ya consiguió la victoria en 2006.


Otro que vuelve tras su sanción por dopaje es Alexander Vinokourov. El corredor kazajo siempre es sinónimo de espectáculo y parte como jefe de filas de su equipo Astaná. Su triunfo en la Lieja-Bastogne-Lieja hace presagiar que “Vino” está preparado para luchar por el triunfo.


El último de los favoritos, Damiano Cunego, es toda incógnita. El italiano que sorprendió a todo el mundo con su victoria en 2004 con sólo 22 años, no termina de confirmar las expectativas que se crearon en torno a él y suele mostrarse muy irregular.


Mañana sábado primera etapa, con una contrarreloj de 8 kilómetros por las calles de Amsterdam. Cuando los ciclistas empiecen a rodar, esperemos que durante las tres semanas sólo se hable de lo que todos queremos, de ciclismo.