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jueves, 29 de abril de 2010

El Inter descarrila al Barça


El Fútbol Club Barcelona se quedó fuera de la final de Madrid. En su lugar estará el Inter de Milán que vuelve a una final 38 años después. Una final que según Mourinho, “para el Inter era una ilusión y para el Barcelona una obsesión”. El ambiente se había calentado bastante en los días previos al partido y eso al final se reflejó en un partido “trabado” y con pocas oportunidades.


El Barça afrontaba el partido recurriendo a la épica. Insufló en el aire una atmósfera de remontada “imposible”, incluyendo el llamamiento de los jugadores a la afición. Todo esto resulta tan innecesario como contradictorio, para un equipo cuyo principal argumento es el buen juego, el trato exquisito con el balón. Una filosofía que consiste en “madurar” la jugada hasta que aparezca el hueco o el pase, sin prisas ni atropellos. Es cierto que el equipo azulgrana nunca recurrió a las prisas ni al pelotazo, pero si se apreció un cierto bloqueo o “agarrotamiento” de los jugadores ya sea por la presión o el excelente trabajo defensivo del Inter.


Porque el planteamiento de Mourinho es una agresión al “jogo bonito”, pero sus resultados son incuestionables. El técnico portugués le ganó la partida a Guardiola, que no supo o no pudo reaccionar ante semejante muralla defensiva. La expulsión de Motta sólo sirvió de excusa para reforzar los argumentos de “Mou”, que propiciaron situaciones tan inverosímiles como ver a un delantero centro como Etoo, defendiendo en la banda como un lateral. El Inter provocó un verdadero cortocircuito en la señal del Barcelona, hasta tal punto que sólo concedió tres ocasiones: un disparo de Messi (su única aparición), un cabezazo de Bojan que se fue por milímetros y el gol de Piqué en posición ilegal.


El tiempo se consumía sin que el Barça encontrara la forma de hincarle el diente a la portería de Julio César. Jugadores importantes como Ibrahimovic, Messi, Xavi o Alves estuvieron totalmente desaparecidos y al final su equipo lo pagó. El Inter de Milán se cita con el Bayern en la final del 22 de mayo, mientras que el Barcelona deberá reponerse del varapalo si no quiere llevarse otro más doloroso y definitivo en la Liga, donde el Madrid sigue al acecho.

miércoles, 21 de abril de 2010

¿Qué pasa con Bojan?



Desde su irrupción en el panorama futbolístico, la trayectoria de Pep Guardiola como entrenador sólo ha estado acompañada de aplausos y elogios. Nadie discute su más que brillante labor al mando del Barça de los seis títulos. Sin embargo, como en todas las cosas buenas siempre se puede poner algún pero, y ese no es otro que el caso de Bojan Krkic.


El delantero español de origen serbio, apuntaba hace poco más de un año como la gran esperanza de la cantera barcelonista y por extensión, de la selección. Bojan debuta en primera división de la mano de Frank Rijkaard en Pamplona, en octubre de 2007 con 17 años. Marca su primer tanto en Villarreal, convirtiéndose en el jugador más joven en marcar con la camiseta blaugrana.(también lo haría en Champions ante el Schalke 04). El joven delantero se convierte en el jugador revelación de la temporada y el propio Luis Aragonés le convoca con la selección para un amistoso ante Francia en Málaga, en el que finalmente no debuta por una inoportuna gastroenteritis. El de Linyola cierra la temporada con 12 goles entre todas las competiciones, es la sensación allá donde va y todos coinciden en el gran paralelismo entre la aparición de Bojan y la del gran Raúl González Blanco. Luis Aragonés cuenta con el jugador para la Eurocopa de Austria y Suiza, pero finalmente renuncia alegando cansancio físico.


El cierre de la temporada 2007/2008 supone el final de la era Rijkaard. Aparece en escena Pep Guardiola, que acaba de ascender al filial a Segunda División B. Gran defensor de la cantera y procedente de la misma, el técnico de Santpedor parece el técnico ídoneo para su explosión definitiva. La temporada comienza y Bojan lo hace desde el banquillo, en cada partido tiene sus minutos pero estos resultan escasos en comparación con el año pasado. Lo único positivo es su debut con “La roja” en un amistoso en Albacete contra Armenia. El canterano aprovecha las pocas ocasiones de las que dispone para jugar y anota 10 goles entre Liga, Copa y Champions, destacando el que anota en la final de la Copa del Rey. Las cifras determinan que Bojan ha marcado prácticamente los mismos goles que la temporada anterior, pero jugando la mitad de minutos en Liga (1.467 en la 2007/2008 y sólo 722 en la 2008/2009). A pesar de todo, se muestra satisfecho por los títulos conseguidos y de su boca no sale reproche alguno hacia el entrenador.


La temporada actual no ha cambiado el guión lo más mínimo. Incluso la fulgurante aparición de Pedro, ha "eclipsado" aún más la figura de Bojan Krkic. Guardiola sigue dándole tantos minutos como el año anterior. El técnico ensalza el trabajo del jugador cada vez que le preguntan por él, pero a la hora de la verdad parece no confiar demasiado en él. La prueba más clara la tuvimos anoche con el cambio de Abidal por Ibrahimovic. Bojan miraba desde la banda esperando su oportunidad. ¿Está Guardiola protegiendo al canterano en exceso, o por el contrario, está cortando su progresión? El tiempo nos lo dirá.


domingo, 11 de abril de 2010

Golpe de campeón


Todavía no es matemático, pero la Liga está sentenciada. El Real Madrid, está a 3 puntos del Barcelona (4 con el golaverage), con 21 puntos por disputar, pero el resultado de anoche es un golpe de efecto. Las rostros en un equipo y otro, reflejan a la perfección el estado de ánimo de los dos equipos: “somos campeones”, en el de los vencedores; “se acabó”, en el de los vencidos. El Barça de paso, rompe la imbatibilidad del Madrid en su estadio y por primera vez en su historia, gana dos veces consecutivas en casa del eterno rival.

El planteamiento inicial de Guardiola instaló la sorpresa en el ambiente. Alves jugaba de extremo derecho, pasando Puyol al lateral y Milito al centro de la zaga con Piqué. El técnico temía las contras del rival y con este esquema, pretendía frenar las peligrosas salidas en tromba del Madrid. Los blancos, por su parte, impusieron una enorme presión con el fin de impedir la circulación y “secuestro” del balón del Barça.

La primera parte transcurría con el Barcelona intentando llevar el peso del partido, procurando no perder el balón en zonas de peligro, y el Real Madrid, buscando incomodar y robar, para salir a toda velocidad buscando las carreras de Ronaldo principalmente. Podía decirse que ambos entrenadores se habían anulado mutuamente, hasta que en el minuto 32, Xavi y Messi conectaron. “La Pulga” se internó en el corazón del área, el de Tarrasa levantó la cabeza y le envió el balón. El control de Messi fueron dos cosas al mismo tiempo: control y regate sobre Albiol. Casillas no pudo hacer nada. Primer disparo a puerta: 0-1.

Como muchos vaticinaron, el primero en marcar tendría todas las de ganar. Guardiola así lo entendió y en el descanso volvió al esquema habitual con Alves de lateral. El Barcelona se conjuró para mantener la posesión del balón, como forma de atacar y protegerse al mismo tiempo. Xavi Hernández de nuevo, volvió a ejercer de maestro de ceremonias. Esta vez fue Pedro el encargado de recibir el pase al hueco y batir a Iker. Jaque mate.

El Madrid estaba tocado y hundido. Pellegrini buscó la solución con la entrada de Guti, pero ya era tarde. Aún así un genial pase del “14” que Van der Vaart malogró, pudo activar el “modo remontada” en el Bernabéu. El resto del partido fue un monólogo de los azulgrana, con pases, triangulaciones y “rondos” interminables, a los que el público y el Madrid asistían impotentes. Esta temporada el Barça está demostrando oficio, matando y durmiendo los partidos.

Después de la revolución del pasado verano, Florentino solamente ha podido minimizar el 2-6 para dejarlo en un 0-2. El Barça sigue siendo bastante superior y su hambre parece no tener fin. Los blancos tienen dos opciones: luchar hasta el final durante las 7 jornadas restantes y morir de pie, o por el contrario, tirar la toalla como la temporada pasada y cerrar otro año en blanco en la más absoluta mediocridad. Lo que todos saben es que da igual lo que escojan, la Liga ya tiene dueño.